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La compañia de los aventureros

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Descripción

Nunca ha existido nadie como John Boyes, uno de los más notorios de los pioneros de África Oriental. Esta es su verdadera historia, sus relatos de primera mano de las hazañas en el Continente Oscuro durante los días de los aventureros más atrevidos.


Características

  • ISBN: 9788494723056
  • Páginas: 288
  • Tamaño: 17x24
  • Edición:
  • Idioma: Español
  • Año: 2020

Disponibilidad: 24 horas

Contenido La compañia de los aventureros

Nunca ha existido nadie como John Boyes, uno de los más notorios de los pioneros de África Oriental. Esta es su verdadera historia, sus relatos de primera mano de las hazañas en el Continente Oscuro durante los días de los aventureros más atrevidos. Hay muchas cosas que puedes decir sobre John Boyes: fue un alborotador, cazador furtivo de marfil, mercenario, bribón, rey, criminal, pero sobre todo, fue un aventurero. Si había una pelea, John Boyes estaba allí, si se podía ganar dinero, legal o ilegalmente, Boyes siempre era el primero en la fila, si había un desierto que atravesar, una jungla que domar, un gobierno al que estafar, una tribu local a la que hacer amistad o explotar, se podía contar con John Boyes.

John Boyes nació en Yorkshire, Inglaterra, en 1873. A la edad de trece años se embarcó en un barco pesquero, y durante los siguientes diez años hizo de todo, desde grumete a mercenario. Viajó por toda la costa deBrasil y finalmente llegó a la costa occidental de África, la cual recorrió hacia el sur. Hallándose en Durban, John oyó hablar de la guerra contralos matabele y, como nunca se perdía un jaleo de la clase que fuere, abandonó el barco y se unió al contingente enviado por Cecil Rodhes y comandado por Selous. Terminada la guerra, se dirigió al norte, trabajando en lo que encontraba, y en 1898 se encontró en Mombasa, que a la sazón era una pequeña aldea árabe, donde se enteró del levantamientode tribus sudanesas en Uganda, y que se pagaba bien a quienes transportaran vituallas desde la costa hasta el lago Victoria. John salió de Mombasa con una recua de asnos cargada de víveres con unos cuantos nativos. El viaje fue catastrófico, pues las moscas tse-tsé aniquilaron a los animales de carga y Boyes tuvo que transportar en su espalda y en la de los porteadores las cajas. A los tres días tuvo un ataquede malaria y, al despertar tres días después, vio que sus hombres habían desaparecido. Estaba solo y rodeado de cajas con víveres. La situación era desesperada, pero Boyes llegó a la conclusión de que habría desertores de otras caravanas que iban por delante. Así que con el rifle, un Lee-Metford del .303 British en la mano, se sentó a la vera del camino a esperarlos filosóficamente. Los días fueron pasando y él fue reuniendo de buen grado, o no, a los porteadores que volvían a sus casas. De este modo llegó a Uganda, vendió su cargamento y obtuvo unas doscientas libras de ganancia. Aunque el negocio salió bien, el riesgo era grande, y se dio cuenta que en los grandes bosques de los Aberdares, vivían los kikuyu y, a pesar de la fama de traicioneros, astutos y asesinos, eran un pueblo agricultor, que contaba con grandes existencias de víveres, por lo que John Boyes dirigió sus pasos hacia sus hostiles tierras, determinado a conseguir vituallas.El primer contacto fue difícil, ya que los nativos al verle salieron corriendo dando voces de alerta y en un santiamén cientos de guerreros pintados y armados acudieron. En poco tiempo se vio rodeado de unos quinientos guerreros vociferantes. Fue conducido ante la presencia del jefe Karuri, quien no era tal, ya que los kikuyu basan su gobierno enun consejo. El jefe se negaba a vender alimentos a los blancos por temor a que estos quisieran establecerse, y Boyes se fue a dormir con un sentimientode frustración total. Por la mañana unos gritos terribles le despertaron, cogió su rifle y al salir de la choza vio que la aldea estaba siendo atacadapor un clan rival. Todo estaba en llamas. Los enemigos habían superadola boma y Karuri intentaba reunir a sus guerreros para hacerles frente.Fue su gran oportunidad, los atacantes no esperaban ver a un hombre blanco y menos que los matara fácilmente con un Lee-Metford de cerrojo con cargador de 10 cartuchos calibre .303, que con un disparo atravesaba a varios guerreros protegidos por sus escudos. La carga enemiga se frenó en seco y Karuri aprovechó el momento para contraatacar desbandándola. La inevitable derrota se trocó en victoria. Y John Boyes aprovechó la oportunidad para tratar con los kikuyu. Aprendió la lengua kikuyu y supo utilizar su influencia contra unos y otros para afianzar su poder. Con gran habilidad, dotes de mando y negociación y algo de suerte consiguió el respeto de las tribus kikuyu, que le eligieron como el Rey de los Kikuyu, cargo que desempeñó hasta que el Protectorado se hizo cargo de la gestión de las tierras.Hacia el final del Enclave de Lado, en 1909, John Boyes llegó a la zona para dedicarse a la caza del elefante en pos del marfil. Su armamento se componía de su rifle Lee-Metford del .303 British y un novísimo Greener del .450/.400 3”. Sus andanzas fueron muy prósperas, pues cazó más de 150 animales, llegando a abatir uno de 150 libras cada colmillo y otro de125 y 111 libras. Sus safaris en pos del oro blanco no se limitaron al Enclave de Lado, sino que hizo muchas incursiones por Etiopía, ademásde Kenya, la antigua África Oriental Británica. Nuestro hombre hizo una pequeña fortuna con sus andanzas en ese país como rey de los kikuyu, pero más aún con el marfil del Enclave de Lado. En su primera expedición con su socio Selland obtuvo unas 1.200 libras de marfil, si pensamos que cada una se pagaba a una libra esterlina,sin lugar a dudas era una fortuna, ya que el rifle Greener del .450/.400 3”que utilizó costaba en ese momento entre 50 y 135 libras, según el modelo. Es decir, que podría haber comprado, promediando unos 16 rifles y si tenemos en cuenta que un rifle como este costaría en la actualidad entre 20.000 y 50.000 euros, más o menos nos da una idea. John Boyes falleció en su finca de Nairobi, un cortejo de los más conocidos personajes de la colonia acompañó los restos mortales de este pequeño gran hombre. Su caso es único en la historia.

Publicó los siguientes libros: “The Company of Adventurers”, publicado por primera vez en Londrespor East Africa Ltd, en 1928. “King Of Wa-Kikuyu: A True Story of Travel And Adventure”, publicado por primera vez en Londres por Methuen & Co. en 1911 y en Nueva York en 1912, con el título “A White King in East Africa”. “My Abyssinian Journey. A journey through Abyssinia from the RedSea to Nairobi in 1906 in the days of Emperor Menelik”, publicado porprimera vez en Nairobi por W. Boyd & Co. Ltd, en 1940.

Índice:


Prólogo
Prefacio
Introducción
Los aventureros blancos del Enclave de Lado
Las experiencias en la vida de un cazador de elefantes
 Más aventuras en el Congo
Caballeros aventureros
Alrededor del fuego de campamento
Con los K.A.R. en mis viejos cazaderos Kikuyu
Comprando burros en el Territorio Karamoja
Tratando en “África Oriental Alemana”
Un safari de lujo
Perdido en la maleza.

 

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